Omayra

El 13 de noviembre de 1985 el volcán colombiano Nevado del Ruiz entra en erupción.Lava y ceniza llegan a los glaciares y provocan una debastadora inundación.La pequeña ciudad de Armero es anegada dos horas más tarde.Sin un plan de evacuación, 24.000 personas pierden la vida.
Al día siguiente, a las 6 de la mañana, el fotógrafo Frank Fournier es llevado por un campesino ante la niña.Aferrada a una barra metálica, Omayra Sánchez, de 12 años, lleva dos días y tres noches con el cuerpo sumergido en el barro y las piernas atrapadas por la cubierta del tejado de su casa.Lo único que la puede salvar es una grúa para levantar los escombros y una bomba hidráulica para aspirar el agua.La primera no llegará jamás, la segunda lo hará demasiado tarde.
Omayra tiene la piel transparente, los ojos enrojecidos de agotamiento y las manos de una blancura extrema.Sonríe una y otra vez.Dice que tiene que volver a la escuela.Pide a los socorristas que recen con ella.
Hacia las 9 de la mañana, se ve aquejada de un malestar en el corazón.Los socorristas intentan darle un masaje cardíaco, mas todo es en vano.A las 9.16 echó la cabeza hacia atrás y falleció.
Marie-Monique Robin

"Estuve a punto de no hacer ninguna foto,tan insoportable me resultaba todo aquello.Luego me dije que mi deber era dar testimonio y que tenía que estar a la altura del coraje que ella exhibía ante la muerte".
Frank Fournier
Yo tenía la misma edad que la niña cuando la ví por TV.Nunca olvidaré como miraba a la cámara, como nos hablaba a todos con serenidad y esperanza durante aquellas dramáticas horas.Sobretodo me vuelvo a emocionar al recordar las palabras valientes y llenas de amor dirigidas a su madre.
Ralph Berko


Antonio Alviárez dijo
Si he leído algun post en La Coctelera, con los que me quite el sombrero, han sido pocos y el tuyo es uno de ellos. Escribo este comentario y mis ojos de llenan de algunas lagrimas al recordar a ese pequeño angel terrenal que se nos fue.
Me pregunto aún por qué? ningún país desarrollado acudio en su ayuda, la TV lo mostro a todo el mundo y parece que nadie hizo nada, eso es lo peor de la tragedia.
Toda una lección de amor y vida.
Bendita sea donde estés Omayra.
5 Septiembre 2006 | 11:10 PM